Desde la memoria textil al tu día a día
Bowling Urbana Denimblau
Bowling Urbana Schwarz und Weiß
Bowling Urbana Braun
Clutch Urbana Terrakotta
Clutch Urbana Schwarz-Weiß
Clutch Urbana Blau
The Clutch Lurex Dorado Envejecido
Bolso scrunch Copenhague Dorado Multicolor
Bolso Copenhague Blanco Multicolor
Copenhague Lace Negro · Bolso Crochet Artesanal
Copenhague Lace Rojo · Bolso Crochet Artesanal
Copenhague Lace Crudo · Bolso Crochet Artesanal
Bolso Copenhagen Dorado artesanal en hilo reciclado
Artesanía como origen
URBANA
Cada bolso de Ropa Blanca comienza como hilo suelto.
Las ciudades también se tejen. Punto a punto, cada bolso traduce el movimiento urbano en una pieza auténtica: algo especial que llevas en las manos y que te acompaña, te sostiene y te da seguridad mientras haces las cientos de cosas que exige el día.
La colección está dirigida a las personas y criaturas que habitan las ciudades: mujeres urbanas, creativas y contemporáneas que buscan diseño con identidad, artesanía y funcionalidad. Cada pieza parte del hilo —no de una tela ya creada— y convierte el proceso, el material y el tiempo en parte visible del diseño.
Lo que hemos preparado para URBANA
El primer capítulo es Bowling Urbana, un bolso bowling compacto de volumen suave y estructura estable. Su dibujo de cinco franjas en marrón chocolate, azul y crudo evoca señales, carriles, fachadas y recorridos urbanos. Está tejido a mano con cordón de poliéster mate, incorpora asas y bandolera de ecocuero, cremallera superior, forro suave de textura tipo antelina, herrajes dorados, una ranita de metal esmaltado y la placa The Labbo de acero inoxidable.
- Inspiración: líneas, ritmo, movimiento y encuentros de la ciudad.
- Lenguaje: siluetas contemporáneas y tejido con identidad propia.
- Uso: bolsos versátiles pensados para acompañar de la mañana a la noche.
- Valores: artesanía contemporánea, lujo consciente y producción limitada en España.
URBANA no representa una ciudad concreta. Habla de todas: de quienes las recorren, las sostienen y, cada día, vuelven a tejerlas.
Esther Romero